Es muy probable que hayan visto muchos capítulos de "Futurama" la serie creada por Matt Groening. Uno de los personajes de dicha serie animada es Turanga Leela, más conocida como Leela, la cíclope más sexy del futuro.
Pues bien, Turanga Leela es el nombre de una sinfonía compuesta por el francés Olivier Messiaen. Y Matt se inspiró en esta sinfonía para bautizar a uno de sus personajes de Futurama". La palabra Turangalîla está compuesta de dos palabras del Sánscrito y ninguna de ellas posee un significado directo o literal. Turanga significa tiempo que corre como un caballo que galopa o tiempo que fluye como la arena en un reloj (de arena); es un término que hace referencia al ritmo y al movimiento. Lîla significa juego,
en el sentido divino del juego de la vida y de la muerte; también
significa amor. El significado global de Turangalîla se entiendo como un
himno a la alegría y una canción de amor. Pero para Messiaen
esta alegría es sobrehumana, y el amor actúa como la pócima (de amor)
que beben los amantes, Tristán e Isolda: fatal pero irresistible a la
vez. Messiaen escribió esta composición inspirándose en el mito artúrico
mencionado (Tristán e Isolda). La obra es considerada una de las obras maestras de la música clásica
del siglo XX, siendo muy interpretada y grabada. La obra cuenta con
diez movimientos que se tocan sin interrupción a lo largo de sus
aproximadamente ochenta minutos de duración. En respuesta a preguntas sobre el significado de la duración de la
obra, su división en diez movimientos y el porqué del uso de las ondas
Martenot, Messiaen simplemente respondió: «Se trata de una canción de
amor».
Un aspecto a resaltar de esta obra es el uso de las ondas martenot como instrumento musical. Las ondas Martenot es un instrumento electrónico mnofónico inventado por Maurice Martenot en 1928 y presentado ese mismo año en el Conservatorio de Paris. Compositores como Milhaud, Varese y Boulez o Bryan Ferry y el grupo Radiohead han incluido también estas ondas en algunas de sus obras. Puedes escuchar a estas ondas aquí:
Ahora te presento, para tu deleite, con el quinto movimiento de Turangalila (o Turanga Leela) interpretada por la Joven Orquesta Nacional de Gran Bretaña. Pierre Laurent Aimard (piano), Cynthia Millar (ondas Martenot), Andrew Davis (director). Para Messiaen el quinto movimiento, Joie du Sang des Étoiles (Alegría de la sangre de las estrellas) es una frenética danza, esta danza representa la unión de
dos amantes, vista como una transformación a escala cósmica. La danza es
interrumpida por una demoledora cadenza del pianista, previa a una breve coda orquestal.
El gran Pierre Boulez, antiguo alumno de Olivier Messiaen, dijo en una ocasión que Messiaen no compone. Yuxtapone.
En otras palabras, no existe un crecimiento orgánico real en su música
sino una yuxtaposición de elementos como en un mosaico. El efecto es
sobrecogedor y la música se revela como un hecho trascendente, extático,
muy cercana en su sentido final a la Filosofía oriental, más centrada
en el Ser, en contraposición al Devenir de la Filosofía occidental. Y eso es todo por hoy cachorros, pórtense bien... Grrr!!! (rugido de despedida) Más información en: Naranjas de la China Apreciación Musical Wikipedia
Shostakovich - La Sinfonía de Leningrado y la II Guerra Mundial
Grrr!!!
Saludos cachorros, acabo de leer un artículo de historia en la web de la BBC. Y quise compartir este artículo con todos ustedes, es una hermosa combnación donde se junta una historia de la II guerra mundial, el honor, la valentía, la política y, claro está, la música clásica.
Karl Eliasberg al frente de la orquesta el 9 de agosto de 1942.
En el verano boreal de 1942, la ciudad rusa de Leningrado (ahora San Petersburgo) se moría de hambre.
Llevaba casi un año bajo asedio y bombardeos de las fuerzas alemanas. Aun así, una orquesta fue capaz de interpretar una nueva sinfonía del compositor ruso Dimitri Shostakovich y transmitirla por toda la ciudad. Cuando
el director de orquesta Karl Eliasberg recibió instrucciones de ensayar
la Séptima Sinfonía de Shostakovich, supo que tenía un problema. Después
de una interpretación el mes de diciembre anterior de la Obertura 1812
de Tchaikovski, que presenta la victoria rusa sobre el ejército invasor
de Napoleón, la única orquesta que quedaba en la ciudad, la Orquesta de
Radio de Leningrado, se había disuelto. En los registros del conjunto se puede leer: "No hubo ensayo. Srabian ha muerto. Petrov está enfermo. Borishev ha muerto. La orquesta no trabaja". Así que no fue sorprendente que cuando Eliasberg llamó a sus músicos para un ensayo sólo aparecieran 15. Entre ellos estaba la oboísta Ksenia Matus.
"Cuando empezamos a ensayar para el concierto, tuve que llevar mi oboe a reparar", recordó Matus años después. "Fui
a recogerlo y pregunté cuánto debía. El hombre respondió: 'Sólo
tráigame un gatito'. Dijo que prefería esa carne a la de pollo". El primer ensayo se terminó apenas a los 15 minutos, dada la poca energía que tenía la pequeña banda de sobrevivientes.
Música entre la hambruna
"La orquesta estaba formada por músicos que eran víctimas de bombardeos, inanición, hambruna,
y apenas eran capaces de sostener sus instrumentos para tocar", explica
el director de orquesta nacido en la época soviética Semyon Bychkov. Un trompetista le ofreció a Eliasberg una profunda disculpa después de ser incapaz de generar una sola nota. Se necesitaban refuerzos. Las autoridades
soviéticas enviaron un comunicado al frente de batalla ordenando que
quien fuera músico debía presentarse a los ensayos. Llegaron hombres de campos militares que ensayaban entre misiones. Es
posible que Shostakovich, que trabajaba en el conservatorio de
Leningrado, empezara a trabajar en la sinfonía antes de la invasión
alemana de la Unión Soviética en junio de 1941, pero comenzó a
desarrollarla con "intensidad inhumana", como dijo él mismo, en las
semanas posteriores a la invasión. Se quedó en la ciudad tras el
comienzo del asedio en septiembre: un recital de piano en primer
movimiento que ofreció a un selecto grupo de amigos fue interrumpido por
un ataque aéreo. Finalmente se le ordenó que se marchara el primero de octubre. Con el corte de suministros, los habitantes de Leningrado se vieron forzados a comer ratas, caballos, gatos y perros. También hubo informes de canibalismo. Y
mientras el hambre se extendía como una plaga entre los residentes, la
Luftwaffe -fuerza aérea alemana- los atacaba desde el aire, llevando a
cabo frecuentes y fuertes bombardeos. Los sobrevivientes del
despiadado invierno de 1941-42 en Leningrado recuerdan cuerpos sin vida
en la calle, sin nadie que los enterrara. Eliasberg impuso una disciplina estricta para que sus músicos se pusieran en forma. En particular, los músicos de instrumentos de viento se podían sentir mareados o desfallecer mientras tocaban. Aun así, el director les quitaba la ración de pan a
los músicos que tocaran mal o llegaran tarde para un ensayo, incluso si
se habían retrasado por enterrar a un miembro de la familia. Los instrumentalistas trabajaban juntos seis días a la semana y, pieza a pieza, se dio forma a la sinfonía. El día del concierto, el 9 de agosto de 1942, llegó con la orquesta habiendo tocado la sinfonía completa sólo una vez, en un ensayo tres días antes. "Justo
antes, el ejército soviético perpetró un furioso bombardeo sobre las
líneas militares de Alemania para silenciar las armas alemanas y que el
concierto se pudiera celebrar sin interrupciones", dice Bychkov. Se
colocaron altavoces en toda la ciudad, no sólo para que la población
local escuchara la música, sino también para las tropas alemanas.
"Era increíble"
Una de las personas del público era la joven de 18 años Olga Kvade, cuyo padre y abuelo habían muerto a principios de la guerra. Ahora con 90 y tantos años, Kvade recuerda el evento con claridad. "Los
candelabros brillaban, era una sensación tan extraña… Por una parte no
podía ser posible –el bloqueo, los entierros, las muertes, la hambruna y
la Sala Filarmónica-, era simplemente increíble", evoca en un documental para la BBC emitido este fin de semana. "Lo
único que temíamos era que los alemanes empezaran a bombardearnos.
Pensaba ‘Dios, deja que escuchemos el concierto hasta el final’.
Entonces Eliasberg salió, la orquesta se puso de pie y tocaron. Todos
tenían hambre pero estaban vestidos de gala. "Por alguna razón, inmediatamente pensé en papá. A
papá le encantaba la buena música. Él también tocaba y me había
enseñado. Recordé que me llevaba a la Filarmónica y me parecía que, de
alguna manera, él también estaba escuchando. "Por un lado quería
llorar, pero al mismo tiempo había un sentimiento de orgullo. ‘Maldita
sea, ¡tenemos una orquesta! Estamos en la Filarmónica así que ustedes
los alemanes ¡quédense donde están!'. Estábamos rodeados de alemanes.
Nos estaban bombardeando pero había una sensación de superioridad". El final del concierto fue acogido en un principio con silencio. "Y de repente se produjo una tormenta de aplausos", relata Ksenia Matus. "Una niña apareció entre el público con un ramo de flores y se lo dio al director de orquesta. ¿Se puede imaginar? ¡Flores frescas durante el bloqueo! Era insoportablemente alegre".
Preservar la humanidad
Shostakovich
había dedicado su sinfonía a la población de Leningrado, que aún
soportó un año y medio de asedio antes de que el ejército soviético
rompiera el cerco en enero de 1944.
Para entonces se calcula que unos 750.000 civiles murieron en la ciudad. Cuando
Bychkov escucha la sinfonía piensa en aquellos que "vivieron el asedio,
lo sobrevivieron y lograron preservar su humanidad", incluida su propia
madre. "Durante mi crecimiento, oí de vez en cuando pequeños fragmentos de lo que mi madre vivió", cuenta. "Nunca me contaba grandes historias. Pero aquí y allá me contaba un pequeño episodio". Uno de estos episodios encontró a su madre metida en el sótano durante un bombardeo alemán. "La bomba cayó sobre el edificio, atravesó el tejado y llegó hasta el sótano donde estaban", narra. Milagrosamente, no explotó. --------- La sinfonía de Leningrado
Shostakovich empezó a trabajar en la sinfonía en julio de 1941, con 35 años, y la completó en Kuibyshev en diciembre
fue estrenada en Kuibyshev en marzo de 1942 e interpretada en Moscú poco después
fue incluida en el programa de BBC
Proms en Londres en junio de 1942, exactamente un año después de la
invasión alemana de la Unión Soviética
se estrenó en Nueva York bajo la dirección de Arturo Toscanini en julio de 1942, en Leningrado en agosto
la obra requiere una gran orquesta que incluya ocho trompas, seis trombones y dos arpas.
--------- En la década de los 50, Eliasberg recibió la visita de un grupo de turistas de Alemania oriental. "Fueron
a verlo y le dijeron que habían sido soldados del ejército alemán justo
en los límites de la ciudad. Escucharon la transmisión de aquel
concierto de la orquesta, incluida la Séptima Sinfonía de Shostakovich",
explica Bychkov. "También tenían hambre. Estaban asustados.
Muchos de ellos no querían estar allí pero no tenían elección. Muchos de
ellos murieron".
Los hombres le contaron a Eliasberg que cuando
escucharon la interpretación de la sinfonía de Shostakovich entendieron
que una ciudad de personas que demostraron ese tipo de ánimo no se iba a
rendir. Se dice que uno de ellos contó que sus camaradas lloraron cuando escucharon la música. "He
aquí personas que representaban el lado opuesto de la guerra y que
necesitaban la música tanto como aquellos para los que fue compuesta",
señala Bychkov. "Porque a fin de cuentas se compuso para la humanidad. Y la mejor prueba es que todavía la necesitamos hoy día, todavía la estamos escuchando". Eliasberg interpretó la sinfonía de nuevo en Leningrado en contadas ocasiones. Pero
su concierto en tiempos de guerra no supuso el lanzamiento de una
carrera estelar como director de orquesta ni Eliasberg fue festejado
como un héroe de la cultura soviética. En lugar de eso murió en 1978.
Dmitri Shostakovich (1906 - 1975) cayó en desgracia durante el régimen estalinista.
La
música que dirigió ha permanecido. Se ha convertido en una de las obras
mejor conocidas de Shostakovich, a menudo conocida –apropiadamente-
como la Sinfonía de Leningrado. Bien, estoy seguro que esta sinfonía se entenderá, y se sentirá mejor, luego desta introducción:
Beethoven - Novena Sinfonía (Himno a la Alegría) y la Unión Europea
Grrr!!! Saludos cachorros...
Ya hablamos en un post anterior sobre la quinta sinfonìa (ta, ta, ta, taaaammm). Beethoven escribió nueve sinfonías en total, por lo tanto la novena sinfonía fue la última que compuso este gran maestro. En esta oportunidad vamos a hablar un poco sobre las sinfonías. El texto que sigue es bastante largo, si deseas te lo puedes saltar. Si solamente deseas escuchar y conocer lo básico sobre la Novena Sinfonía ve directo a "Breve Historia de la Novena Sinfonía". Esta es la versión de Opera Babes y Andre Rieu:
Introducción La sinfonía nació en el siglo XVIII, pero llevaba por lo menos un siglo gestándose; su “padre” es Haydn, pero compositores como Albinoni, Corelli, Vivaldi, Bach, etc., fueron decisivos para la aparición de esta nueva forma musical. Si vamos a hablar de una sinfonía en concreto, es aconsejable preparar el terreno, pues no se
entiende la sinfonía “coral” de Beethoven sin echar un vistazo a varias formas
musicales previas; no se entiende a su autor sin conocer mínimamente a Haydn o
Mozart. Antes de empezar con las fechas y datos precisos, es necesario plantearse
dos preguntas: qué es una sinfonía y quién fue Beethoven. ¿Qué es una sinfonía? La sinfonía es en música lo mismo que la novela en literatura. En el caso de la
primera, que es lo que aquí nos ocupa, significa la culminación de un proceso musical de
tradición occidental denominado “contrapunto”. Como composición de éxito, es decir
con reconocimiento entre compositores y público, surge a principios del siglo XVIII de
la mano de Haydn. Generalmente está estructurada en 3 ó 4 partes denominadas
movimientos organizados según la forma musical sonata. Es necesario conocer qué es
eso que llamamos “contrapunto”, así como varias formas musicales propias del siglo
XVI y XVII anteriores a la sinfonía, pero cruciales para la posterior aparición de ésta. - Contrapunto: La melodía representa la dimensión lineal de la música; la armonía
es su dimensión vertical. Cuando una melodía es entonada por una sola voz o instrumento se denomina música monódica; cuando esa melodía se apoya en un
acompañamiento de acordes se produce la combinación de las dos dimensiones, y se
denomina música homofónica. Pero al combinar varias líneas melódicas surge la música
polifónica o contrapuntística. Los principios técnicos básicos del contrapunto son: a) Interés melódico e independencia: Es el empleo de una frase reconocible a la
que sigue una imitación en una voz distinta a la original. b) Interés rítmico: Elemento de marcada independencia en cada una de las voces.
El ritmo es tan importante, que muchas veces la imitación del tema principal –lo que
sería un actante en el análisis textual– es a menudo más rítmica que melódica. c) Función del bajo como base de los acordes: Cuanto más complicada es la
textura de una pieza contrapuntística, más simple es la base de sus acordes. - Canon: Es la forma más estricta de imitación contrapuntística. Su principio
consiste en la repetición fiel y exacta del tema fundamental por otra voz o voces que
le siguen. El número de repeticiones es libre. Hubo una época en que el canon gozó de
una gran popularidad, sobre todo en Inglaterra durante el siglo XVII. Hoy día
raramente suele aparecer en piezas de concierto, no así curiosamente en la música
popular, donde aún tiene un papel bastante notable. - Fuga: Tal vez sea la manifestación técnica y artística más madura dentro de la
tradición contrapuntística. El problema es que no hay dos fugas que sigan un patrón
estructural idéntico, siempre vamos a encontrar diferencias sumamente importantes,
de ahí que muchos musicólogos prefieran hablar de “procedimiento fugal”. Quizá sería
mejor, al escuchar una fuga, sustituir la palabra forma por la de textura; de cualquier
manera en toda fuga podemos distinguir claramente varias secciones: a) Exposición: Primera parte de la fuga, donde el tema se expone una o varias
veces en cada una de las voces que intervienen. b) Sección media: Tiene lugar a continuación de la exposición del tema principal y
en ella se introducen varios episodios de gran riqueza modulatoria: tonalidad relativa,
de subdominante o de dominante. Es frecuente además el uso de pausas con el
propósito de hacer más atractiva la aparición reiterada del tema musical. c) Sección final: Generalmente comienza cundo el tema principal vuelve a la
tonalidad inicial de la fuga, entonces entra el final musical, la coda.
Así como el canon fue relativamente olvidado, sobre todo a partir de finales del
siglo XVIII, con la fuga sucedió todo lo contrario. Muchos compositores la cultivaron como pieza independiente (sobre todo Bach, en su ya imprescindible “Tocata y fuga en
re menor”) o integrándola en formas musicales más complejas, como la sonata o la
sinfonía. - Sonata: Llegamos al primer punto clave de este acercamiento al género musical,
pues el denominado período clásico, el formado principalmente por Haydn, Mozart y
Beethoven, lleva grabado con fuerza el sello de la forma sonata. Fueron ellos los que
más la cultivaron hasta prácticamente diluirla en favor de otras formas musicales
entonces emergentes. La forma sonata consta de tres divisiones básicas: a) Exposición: Es la presentación del tema principal o sujeto; se divide en dos
grupos, caracterizados como masculino y femenino. El primer grupo consta de una
melodía corta y concisa de interés rítmico marcado; el segundo grupo, el “femenino”,
suele ser más lírico y suele hallarse además en una tonalidad diferente. b) Desarrollo: El tema antes expuesto alcanza su clímax. El oyente se familiariza
con lo que puede denominarse “conflicto dramático”, expresado a través de varios
recursos musicales como el empleo de la modulación, el uso de cadencias imperfectas,
la tensión dinámica, etc. c) Recapitulación: Es la última sección, donde se repite el tema principal esta vez
modificado técnica y emocionalmente. La variación más importante la encontramos en
el tema que antes hemos denominado “femenino”, pues ahora vamos a encontrarlo en la
tonalidad de la tónica. Además aquí, como sucedía en la fuga, el conjunto suele
finalizar con una coda. En general, la denominación “sonata” se refiere a una composición instrumental
que consta de varios movimientos para uno o más instrumentos, donde a su vez uno o
más movimientos están escritos en forma sonata. Dicho movimiento suele ser con
frecuencia el primero, lo que a menudo hace que se califique equívocamente a la sonata
como “forma de primer movimiento”. Pero entonces, ¿qué es una sinfonía? La respuesta es bien sencilla, no es más que
la adaptación a orquesta completa de la forma sonata. Decíamos al inicio de este
apartado que la sinfonía –y la sonata– se estructura en tres o cuatro movimientos.
Este podría ser el aspecto que tendría una sinfonía común. a) Primer movimiento: Forma sonata. b) Segundo movimiento: Forma ternaria, escrita siguiendo el patrón de la sonata
o sobre todo como un conjunto de variaciones. c) Tercer movimiento: Puede ser un Minueto o un Scherzo. Será Beethoven el que
opte por la segunda opción, pero el asunto del tercer movimiento merece ser
desarrollado de forma más completa posteriormente. En cualquier caso ambos suelen
seguir la estructura A-B-A. d) Cuarto movimiento: Forma sonata aunque de manera más libre, añadiendo una
serie de variaciones denominadas “rondó”. La sonata fue creada en el siglo XVII y cultivada sobre todo por Bach. La
sinfonía ya es posterior, aunque durante el barroco musical ya se utilizaba la palabra
sinfonía, pero únicamente para denominar a cualquier conjunto orquestal que
funcionara a modo de obertura de alguna suite, misa u oratorio. Es Haydn el que
cultiva ya la sinfonía tal y como se entiende hoy día. Posteriormente será Mozart el
que desarrolle esquemas similares, hasta llegar por fin Beethoven, con quien la
sinfonía se desarrolla rápidamente diluyendo los cánones vigentes para entrar en el
romanticismo musical. Y eso es todo, si llegaste, en tu lectura, hasta este punto, es porque eres un amante de la música. Ahora bien pasemos a la historia de la Novena Sinfonìa.
Breve Historia de la Novena Sinfonía En 1817 la sociedad filarmónica de Londres encargó la composición de la sinfonía. Beethoven comenzó a componerla en 1818 y finalizó su composición a principios de 1824. Beethoven estaba ansioso por estrenar su trabajo en Berlín tan pronto como fuera posible después de terminarlo, dado que pensó que el gusto musical en Viena estaba dominado por compositores italianos como Rossini. Cuando sus amigos y financistas oyeron eso, le motivaron a estrenar la sinfonía en la misma Viena. Esta fue la primera aparición en escena de Beethoven después de doce
años; la sala estuvo llena. Nadie quiso perderse el estreno de la
sinfonía y de la que se presumía sería la última aparición pública del
genio alemán, y efectivamente así fue: en los tres años siguientes, se
recluyó en casa aquejado de diversas enfermedades que lo postraron hasta
su muerte. El público terminó encantado, ovacionando a los músicos. En la Memoria del Mundo El manuscrito original de la Novena Sinfonía
de Ludwig van Beethoven es oficialmente reconocido por la
UNESCO como parte de la lista del Registro de la Memoria del Mundo. Sobre Beethoven y la Novena Sinfonía se ha realizado una película titulada "Immortal Beloved". Los dejo con las escenas finales de dicho film:
El Himno Europeo La melodía que simboliza a la
UE procede de la Novena Sinfonía y fue compuesta en 1823 por Beethoven,
que decidió poner música al poema "Oda a la Alegría", escrito por
Schiller en 1785.
El himno no solo simboliza a
la Unión Europea, sino también a Europa en un sentido más amplio. El
poema "Oda a la Alegría" de Schiller expresa la visión idealista de la
fraternidad entre los seres humanos, una visión que Beethoven compartía. En 1972, el Consejo de Europa
convirtió el tema "Oda a la Alegría" de Beethoven en su himno. En 1985,
fue adoptado por los dirigentes de la UE como himno oficial de la Unión
Europea. Sin letra, en el lenguaje universal de la música, este himno
es la expresión de los ideales europeos de libertad, paz y solidaridad. El himno europeo no pretende
sustituir a los himnos nacionales de los países de la UE, sino más bien
celebrar los valores que todos ellos comparten. Flashmob A los de Banco Sabaddell no se les ocurrió nada mejor para celebrar su 130 aniversario que organizar uno en la Plaza de San Roque de Sabadell.
La campaña se desarrolla bajo el lema "Som Sabadell"
(Somos Sabadell) rindiendo un sentido homenaje tanto al centenario
banco como al pueblo que lo vio nacer. En la organización del flashmob
participaron más de 100 personas, siendo los protagonistas la Orquestra Simfònica del Vallès acompañada por los coros Lieder, Amics de l'Òpera y la Coral Belles Arts.
Como curiosidad, la Orquesta Sinfónica del Vallés
(habitualmente abreviado como OSV) es una orquesta sinfónica española de
titularidad privada (la primera en adoptar esta forma en España como
Sociedad Laboral), su sede está lógicamente en Sabadell (Barcelona) y es
una de las orquestas más importantes de Cataluña.
Diez mil voces en Japón La música navideña por excelencia en Japón es
la Novena de Beethoven. Tal es así que hay una palabra específica para
referirse a ella en japonés: daiku. Dicen los que saben algo del asunto, que la primera vez que en Japón
se escuchó la última sinfonía del sordo de Bonn fue durante los años de
la Primera Guerra Mundial, cuando un grupo de prisioneros alemanes
recluidos en el campo de concentración de Chiba, se lanzaron a recrear
su propia aproximación a la partitura coral.
Pero fue tras la otra gran guerra del siglo XX cuando la Novena
comenzó a convertirse en una especie de segundo himno en Japón, una
música que viene a simbolizar para gran parte de los japoneses un canto
de paz y esperanza muy en la línea de los conceptos sintoístas que
conforman en ran medida la forma de ser y estar del japonés.
La Performance de "Daiku": "La Novena", de Beethoven con 10.000
coreutas amateurs es un punto culminante cada año en Japón a finales de
diciembre. Este es el último movimiento, grabado en el concierto de 2011
en Osaka, ese año dedicado especialmente a la memoria de las víctimas
del tsunami desastroso de marzo de ese año. Los Mupetts ¿Conoces a los muppets, verdad? ¿Te acuerdas de Beaker, el ayudante de laboratorio que sólo
pronuncia la sílaba "mi"? Pues por lo visto, a Beaker también se le
ocurrió cantar la Oda a la alegría de la Novena sinfonía de Beethoven. El resultado es para matarse de risa. Véanlo:
Y, finalmente, un poco de rock La versión rock, esta versión se realizó en homenaje a la Unión Europea cuando ganó, en el 2012, el Premio Nobel de la Paz. Un premio que no se merecían pues muchos pa´sises europeos enviaron tropas a Irak para apoyar al inssano de Geoge Bush Hijo. Al día de hoy, la UE tiene desplegadas una docena de misiones civiles y militares
alrededor del mundo para promover la estabilidad (traducción: injerencia militar en otros continenetes)en regiones en
conflicto o post-conflicto, desde Bosnia a Afganistán, pasando por la
República Democrática del Congo o los territorios palestinos. Otros puntos negros en su cuenta son el apoyo durante años a las dictaduras del norte de África derrocadas por la primavera árabe.Y ni hablar de las violenta ola de represión de los gobierno neoliberales europeos que arremte contra las masas de desempleados e indignados que tomas las calles para protestar...
Bien, ahora sí, disfruten la Oda a la Alegría en homenaje al Premio Nobel de la Paz...
Y... eso es todo por hoy... Ggggrrrrr!!!! (¡Hasta la próxima!)
Beethoven - la Quinta Sinfonía o Cuando el Destino toca tu puerta
Saludos:
Antes de iniciar el post quisiera hablarles de la Electric Ligth Orchestra (ELO). ELO fue una banda de rock británica con una trayectoría que se inició en 1971 y terminó en 1986.
En 1973 el grupo publicó su segundo álbum, ELO 2, el cual incluyó una versión del tema de Chuck Berry "Roll Over Beethoven", donde anunciaban que el rock & roll pasaría a ocupar el lugar de la música clásica. Esta canción produjo el primer gran éxito del grupo en Estados Unidos.
¿Y qué tienen de maravilloso este tema? Pues el tema se incia, y culmina con el famoso ta-ta-ta- taaam (que se repite dos veces), tal vez la melodía más conocida de toda la música clásica. El ta-ta-ta taaam se escribe así en el pentagrama:
Los círculos negros se leen ta-ta-ta y el círculo blanco se lee taaam. O sea todo junto ta-ta-ta taaam (y vuelva a repetrilo).
Escuchen la versión Electro Ligth, el violín de la banda es, simplemente, sensacional:
La Quinta Sinfonía
Las primeras notas de esta sinfonía se han convertido en sinónimo de la música clásica.
Disfrute el primer movimiento de la Quinta Sinfonía de Beethoven, interpretado por la Filarmónica de Berlin, dirige von Karajan; bueno el video fue borrado de YouTube, así que les dejo este, dirigido por Leonard Bernstein:
Cuando Beethoven la compuso ya estaba llegando a los 40 años, su vida personal estaba marcada por la angustia que le causaba el aumento de su sordera; pese a esto, había entrado ya en un imparable proceso de “furia creativa". Europa estaba marcada decisivamente por las guerras napoleónicas, la agitación política en Austria y la ocupación de Viena por las tropas de Napoleónen 1805.
En 1808, Beethoven compone la Quinta Sinfonía (Op. 67). Esta sinfonía en do menor destaca principalmente por la construcción de los cuatro movimientos basados en cuatro notas (tres corcheas y una negra), las cuales abren la obra y retornan una y otra vez dando a la sinfonía una extraordinaria unidad. Para el músico significaban "la llamada del destino". El segundo movimiento es un hermoso tema con variaciones. El tercer movimiento, scherzo, comienza misteriosamente y prosigue salvajemente en los instrumentos de viento-metal con una forma derivada de la "llamada del destino"; un pasaje tejido por los pizzicato de los instrumentos de cuerda se encadena sin pausa con el triunfal cuarto movimiento, allegro, y que posee una destacada coda. Los románticos admiraron mucho esta obra y las tres corcheas con una negra del inicio son quizá la firma más personal de Beethoven.
Beethoven decía, refiriéndose a la Quinta Sinfonía que así el destino llama la puerta (es lógico pensar que Beethoven se refiría al pa-pa-pa pam del inio de su obra como una enigmática mano que toca a una puerta). Por ello a esta composición también se le conoce como la Sinfonía del Destino.
No entusiasmó (en un inicio)
Hubo poca respuesta crítica en el estreno, que tuvo lugar en condiciones adversas. La orquesta no tocó bien - sólo tenía un ensayo antes del concierto - y en un punto, debido a un error de uno de los músicos en la Fantasía coral, Beethoven tuvo que detener la ejecución y comenzar nuevamente. La sala de conciertos era muy fría, y la longitud del programa terminó por agotar al público. Sin embargo, un año y medio después, otra ejecución generó una crítica entusiasta de E.T.A. Hoffmann en el Allgemeine Musikalische Zeitung. Describió la música con imágenes dramáticas:
Luces radiantes son lanzadas hacia la profunda noche de esta zona, y entonces advertimos en las sombras gigantescas que, oscilando hacia adelante y hacia atrás, se acercan hacia nosotros y destruye todo lo que hay dentro de nosotros excepto la angustia de la eterno anhelo - un anhelo que en cada placer que surge en sonidos jubilosos termina por hundirse y sucumbir. Sólo a través de este dolor, que, mientras va consumiendo mas no destruyendo al amor, a la esperanza y la alegría, intenta hacer estallar nuestros pechos con un lamento total lleno de voces de todas las pasiones, y vive en nosotros y somos cautivados por los guardianes de los espíritus.
Música disco
A fines de lo setentas se inició la fiebre de la música disco, una película es el ícono indiscutible de aquella época Fiebre de Sábado por la Noche, con un sound track de ensueño y con el baile inovidable de John Travolta.
Pues bien, en el soundtrack se incluyó un tema de Walter Murphy, un tema que sonó mucho, demasiado. Aquí lo tienen:
¡Gran tema! ¿No creen? Pero mejo es la versión en...
Heavy Metal
¿Y quién dice que no se puede alcanzar virtuosismo con la guitarra eléctrica? Un claro ejemplo es el sueco Yngwie Malmsteen quien también sacó a la luz su propia versión de la Quinta Sinfonía:
Fue de este modo el precursor del denominado Metal neoclásico. Sus siguientes discos son mezcla de temas instrumentales y cantados, siempre en la misma línea clásica.
El mundo de la música es realmente sorprendente.
Bonus Track:
La Quinta Sinfonía de Beethoven se fusiona con el Mambo N° 05 de Pérez Prado... ¡no se lo puede perder!