sábado, 13 de agosto de 2016

Shostakovich - La Sinfonía de Leningrado

Grrr!!!

Saludos cachorros, acabo de leer un artículo de historia en la web de la BBC. Y quise compartir este artículo con todos ustedes, es una hermosa combnación donde se junta una historia de la II guerra mundial, el honor, la valentía, la política y, claro está, la música clásica.


  Karl Eliasberg al frente de la orquesta el 9 de agosto de 1942. 

En el verano boreal de 1942, la ciudad rusa de Leningrado (ahora San Petersburgo) se moría de hambre.

Llevaba casi un año bajo asedio y bombardeos de las fuerzas alemanas.

Aun así, una orquesta fue capaz de interpretar una nueva sinfonía del compositor ruso Dimitri Shostakovich y transmitirla por toda la ciudad.

Cuando el director de orquesta Karl Eliasberg recibió instrucciones de ensayar la Séptima Sinfonía de Shostakovich, supo que tenía un problema.

Después de una interpretación el mes de diciembre anterior de la Obertura 1812 de Tchaikovski, que presenta la victoria rusa sobre el ejército invasor de Napoleón, la única orquesta que quedaba en la ciudad, la Orquesta de Radio de Leningrado, se había disuelto.

En los registros del conjunto se puede leer: "No hubo ensayo. Srabian ha muerto. Petrov está enfermo. Borishev ha muerto. La orquesta no trabaja".

Así que no fue sorprendente que cuando Eliasberg llamó a sus músicos para un ensayo sólo aparecieran 15.

Entre ellos estaba la oboísta Ksenia Matus.
"Cuando empezamos a ensayar para el concierto, tuve que llevar mi oboe a reparar", recordó Matus años después.

"Fui a recogerlo y pregunté cuánto debía. El hombre respondió: 'Sólo tráigame un gatito'. Dijo que prefería esa carne a la de pollo".

El primer ensayo se terminó apenas a los 15 minutos, dada la poca energía que tenía la pequeña banda de sobrevivientes.

Música entre la hambruna

"La orquesta estaba formada por músicos que eran víctimas de bombardeos, inanición, hambruna, y apenas eran capaces de sostener sus instrumentos para tocar", explica el director de orquesta nacido en la época soviética Semyon Bychkov.

Un trompetista le ofreció a Eliasberg una profunda disculpa después de ser incapaz de generar una sola nota.

Se necesitaban refuerzos.

Las autoridades soviéticas enviaron un comunicado al frente de batalla ordenando que quien fuera músico debía presentarse a los ensayos.
Llegaron hombres de campos militares que ensayaban entre misiones.

Es posible que Shostakovich, que trabajaba en el conservatorio de Leningrado, empezara a trabajar en la sinfonía antes de la invasión alemana de la Unión Soviética en junio de 1941, pero comenzó a desarrollarla con "intensidad inhumana", como dijo él mismo, en las semanas posteriores a la invasión.

Se quedó en la ciudad tras el comienzo del asedio en septiembre: un recital de piano en primer movimiento que ofreció a un selecto grupo de amigos fue interrumpido por un ataque aéreo.

Finalmente se le ordenó que se marchara el primero de octubre.

Con el corte de suministros, los habitantes de Leningrado se vieron forzados a comer ratas, caballos, gatos y perros.

También hubo informes de canibalismo.

Y mientras el hambre se extendía como una plaga entre los residentes, la Luftwaffe -fuerza aérea alemana- los atacaba desde el aire, llevando a cabo frecuentes y fuertes bombardeos.
Los sobrevivientes del despiadado invierno de 1941-42 en Leningrado recuerdan cuerpos sin vida en la calle, sin nadie que los enterrara.

Eliasberg impuso una disciplina estricta para que sus músicos se pusieran en forma.
En particular, los músicos de instrumentos de viento se podían sentir mareados o desfallecer mientras tocaban.

Aun así, el director les quitaba la ración de pan a los músicos que tocaran mal o llegaran tarde para un ensayo, incluso si se habían retrasado por enterrar a un miembro de la familia.
Los instrumentalistas trabajaban juntos seis días a la semana y, pieza a pieza, se dio forma a la sinfonía.

El día del concierto, el 9 de agosto de 1942, llegó con la orquesta habiendo tocado la sinfonía completa sólo una vez, en un ensayo tres días antes.

"Justo antes, el ejército soviético perpetró un furioso bombardeo sobre las líneas militares de Alemania para silenciar las armas alemanas y que el concierto se pudiera celebrar sin interrupciones", dice Bychkov.

Se colocaron altavoces en toda la ciudad, no sólo para que la población local escuchara la música, sino también para las tropas alemanas.

"Era increíble"

Una de las personas del público era la joven de 18 años Olga Kvade, cuyo padre y abuelo habían muerto a principios de la guerra.

Ahora con 90 y tantos años, Kvade recuerda el evento con claridad.

"Los candelabros brillaban, era una sensación tan extraña… Por una parte no podía ser posible –el bloqueo, los entierros, las muertes, la hambruna y la Sala Filarmónica-, era simplemente increíble", evoca en un documental para la BBC emitido este fin de semana.

"Lo único que temíamos era que los alemanes empezaran a bombardearnos. Pensaba ‘Dios, deja que escuchemos el concierto hasta el final’. Entonces Eliasberg salió, la orquesta se puso de pie y tocaron. Todos tenían hambre pero estaban vestidos de gala.

"Por alguna razón, inmediatamente pensé en papá. A papá le encantaba la buena música. Él también tocaba y me había enseñado. Recordé que me llevaba a la Filarmónica y me parecía que, de alguna manera, él también estaba escuchando.

"Por un lado quería llorar, pero al mismo tiempo había un sentimiento de orgullo. ‘Maldita sea, ¡tenemos una orquesta! Estamos en la Filarmónica así que ustedes los alemanes ¡quédense donde están!'. Estábamos rodeados de alemanes. Nos estaban bombardeando pero había una sensación de superioridad".

El final del concierto fue acogido en un principio con silencio.

"Y de repente se produjo una tormenta de aplausos", relata Ksenia Matus.

"Una niña apareció entre el público con un ramo de flores y se lo dio al director de orquesta. ¿Se puede imaginar? ¡Flores frescas durante el bloqueo! Era insoportablemente alegre".

Preservar la humanidad

Shostakovich había dedicado su sinfonía a la población de Leningrado, que aún soportó un año y medio de asedio antes de que el ejército soviético rompiera el cerco en enero de 1944.

Para entonces se calcula que unos 750.000 civiles murieron en la ciudad.

Cuando Bychkov escucha la sinfonía piensa en aquellos que "vivieron el asedio, lo sobrevivieron y lograron preservar su humanidad", incluida su propia madre.

"Durante mi crecimiento, oí de vez en cuando pequeños fragmentos de lo que mi madre vivió", cuenta.

"Nunca me contaba grandes historias. Pero aquí y allá me contaba un pequeño episodio".

Uno de estos episodios encontró a su madre metida en el sótano durante un bombardeo alemán.

"La bomba cayó sobre el edificio, atravesó el tejado y llegó hasta el sótano donde estaban", narra.

Milagrosamente, no explotó.
---------
La sinfonía de Leningrado
  • Shostakovich empezó a trabajar en la sinfonía en julio de 1941, con 35 años, y la completó en Kuibyshev en diciembre
  • fue estrenada en Kuibyshev en marzo de 1942 e interpretada en Moscú poco después
  • fue incluida en el programa de BBC Proms en Londres en junio de 1942, exactamente un año después de la invasión alemana de la Unión Soviética
  • se estrenó en Nueva York bajo la dirección de Arturo Toscanini en julio de 1942, en Leningrado en agosto
  • la obra requiere una gran orquesta que incluya ocho trompas, seis trombones y dos arpas.
---------
En la década de los 50, Eliasberg recibió la visita de un grupo de turistas de Alemania oriental.

"Fueron a verlo y le dijeron que habían sido soldados del ejército alemán justo en los límites de la ciudad. Escucharon la transmisión de aquel concierto de la orquesta, incluida la Séptima Sinfonía de Shostakovich", explica Bychkov.

"También tenían hambre. Estaban asustados. Muchos de ellos no querían estar allí pero no tenían elección. Muchos de ellos murieron".

Los hombres le contaron a Eliasberg que cuando escucharon la interpretación de la sinfonía de Shostakovich entendieron que una ciudad de personas que demostraron ese tipo de ánimo no se iba a rendir. Se dice que uno de ellos contó que sus camaradas lloraron cuando escucharon la música.


"He aquí personas que representaban el lado opuesto de la guerra y que necesitaban la música tanto como aquellos para los que fue compuesta", señala Bychkov.

"Porque a fin de cuentas se compuso para la humanidad. Y la mejor prueba es que todavía la necesitamos hoy día, todavía la estamos escuchando".

Eliasberg interpretó la sinfonía de nuevo en Leningrado en contadas ocasiones.

Pero su concierto en tiempos de guerra no supuso el lanzamiento de una carrera estelar como director de orquesta ni Eliasberg fue festejado como un héroe de la cultura soviética.

En lugar de eso murió en 1978.


Dmitri Shostakovich (1906 - 1975) cayó en desgracia durante el régimen estalinista. 

La música que dirigió ha permanecido. Se ha convertido en una de las obras mejor conocidas de Shostakovich, a menudo conocida –apropiadamente- como la Sinfonía de Leningrado.

Bien, estoy seguro que esta sinfonía se entenderá, y se sentirá mejor, luego desta introducción: 


 Gggrrr!!! 

 (Hasta pronto cachorros)

martes, 13 de agosto de 2013

Beethoven - Novena Sinfonía (Himno a la Alegría)

 Grrr!!!

Saludos cachorros...

Ya hablamos en un post anterior sobre la quinta sinfonìa (ta, ta, ta, taaaammm). Beethoven escribió nueve sinfonías en total, por lo tanto la novena sinfonía fue la última que compuso este gran maestro. En esta oportunidad vamos a hablar un poco sobre las sinfonías.

El texto que sigue es bastante largo, si deseas te lo puedes saltar. Si solamente deseas escuchar y conocer lo básico sobre la Novena Sinfonía ve directo a "Breve Historia de la Novena Sinfonía".

Esta es la versión de Opera Babes y Andre Rieu:




Introducción

La sinfonía nació en el siglo XVIII, pero llevaba por lo menos un siglo gestándose; su “padre” es Haydn, pero compositores como Albinoni, Corelli, Vivaldi, Bach, etc., fueron decisivos para la aparición de esta nueva forma musical. Si vamos a hablar de una sinfonía en concreto, es aconsejable preparar el terreno, pues no se entiende la sinfonía “coral” de Beethoven sin echar un vistazo a varias formas musicales previas; no se entiende a su autor sin conocer mínimamente a Haydn o Mozart. Antes de empezar con las fechas y datos precisos, es necesario plantearse dos preguntas: qué es una sinfonía y quién fue Beethoven.

¿Qué es una sinfonía?

La sinfonía es en música lo mismo que la novela en literatura.

En el caso de la primera, que es lo que aquí nos ocupa, significa la culminación de un proceso musical de tradición occidental denominado “contrapunto”. Como composición de éxito, es decir con reconocimiento entre compositores y público, surge a principios del siglo XVIII de la mano de Haydn.

Generalmente está estructurada en 3 ó 4 partes denominadas movimientos organizados según la forma musical sonata. Es necesario conocer qué es eso que llamamos “contrapunto”, así como varias formas musicales propias del siglo XVI y XVII anteriores a la sinfonía, pero cruciales para la posterior aparición de ésta.

- Contrapunto: La melodía representa la dimensión lineal de la música; la armonía es su dimensión vertical. Cuando una melodía es entonada por una sola voz o instrumento se denomina música monódica; cuando esa melodía se apoya en un acompañamiento de acordes se produce la combinación de las dos dimensiones, y se denomina música homofónica. Pero al combinar varias líneas melódicas surge la música polifónica o contrapuntística.

Los principios técnicos básicos del contrapunto son:

a) Interés melódico e independencia: Es el empleo de una frase reconocible a la que sigue una imitación en una voz distinta a la original.

b) Interés rítmico: Elemento de marcada independencia en cada una de las voces. El ritmo es tan importante, que muchas veces la imitación del tema principal –lo que sería un actante en el análisis textual– es a menudo más rítmica que melódica.

c) Función del bajo como base de los acordes: Cuanto más complicada es la textura de una pieza contrapuntística, más simple es la base de sus acordes.

- Canon: Es la forma más estricta de imitación contrapuntística. Su principio consiste en la repetición fiel y exacta del tema fundamental por otra voz o voces que le siguen. El número de repeticiones es libre. Hubo una época en que el canon gozó de una gran popularidad, sobre todo en Inglaterra durante el siglo XVII.

Hoy día raramente suele aparecer en piezas de concierto, no así curiosamente en la música popular, donde aún tiene un papel bastante notable.

- Fuga: Tal vez sea la manifestación técnica y artística más madura dentro de la tradición contrapuntística. El problema es que no hay dos fugas que sigan un patrón estructural idéntico, siempre vamos a encontrar diferencias sumamente importantes, de ahí que muchos musicólogos prefieran hablar de “procedimiento fugal”.

Quizá sería mejor, al escuchar una fuga, sustituir la palabra forma por la de textura; de cualquier manera en toda fuga podemos distinguir claramente varias secciones:

a) Exposición: Primera parte de la fuga, donde el tema se expone una o varias veces en cada una de las voces que intervienen.

b) Sección media: Tiene lugar a continuación de la exposición del tema principal y en ella se introducen varios episodios de gran riqueza modulatoria: tonalidad relativa, de subdominante o de dominante. Es frecuente además el uso de pausas con el propósito de hacer más atractiva la aparición reiterada del tema musical.

c) Sección final: Generalmente comienza cundo el tema principal vuelve a la tonalidad inicial de la fuga, entonces entra el final musical, la coda. Así como el canon fue relativamente olvidado, sobre todo a partir de finales del siglo XVIII, con la fuga sucedió todo lo contrario. Muchos compositores la cultivaron como pieza independiente (sobre todo Bach, en su ya imprescindible “Tocata y fuga en re menor”) o integrándola en formas musicales más complejas, como la sonata o la sinfonía.

 - Sonata: Llegamos al primer punto clave de este acercamiento al género musical, pues el denominado período clásico, el formado principalmente por Haydn, Mozart y Beethoven, lleva grabado con fuerza el sello de la forma sonata. Fueron ellos los que más la cultivaron hasta prácticamente diluirla en favor de otras formas musicales entonces emergentes.


La forma sonata consta de tres divisiones básicas:

a) Exposición: Es la presentación del tema principal o sujeto; se divide en dos grupos, caracterizados como masculino y femenino. El primer grupo consta de una melodía corta y concisa de interés rítmico marcado; el segundo grupo, el “femenino”, suele ser más lírico y suele hallarse además en una tonalidad diferente.

b) Desarrollo: El tema antes expuesto alcanza su clímax. El oyente se familiariza con lo que puede denominarse “conflicto dramático”, expresado a través de varios recursos musicales como el empleo de la modulación, el uso de cadencias imperfectas, la tensión dinámica, etc.

c) Recapitulación: Es la última sección, donde se repite el tema principal esta vez modificado técnica y emocionalmente. La variación más importante la encontramos en el tema que antes hemos denominado “femenino”, pues ahora vamos a encontrarlo en la tonalidad de la tónica. Además aquí, como sucedía en la fuga, el conjunto suele finalizar con una coda.

En general, la denominación “sonata” se refiere a una composición instrumental que consta de varios movimientos para uno o más instrumentos, donde a su vez uno o más movimientos están escritos en forma sonata. Dicho movimiento suele ser con frecuencia el primero, lo que a menudo hace que se califique equívocamente a la sonata como “forma de primer movimiento”.

Pero entonces, ¿qué es una sinfonía? 

La respuesta es bien sencilla, no es más que la adaptación a orquesta completa de la forma sonata. Decíamos al inicio de este apartado que la sinfonía –y la sonata– se estructura en tres o cuatro movimientos. Este podría ser el aspecto que tendría una sinfonía común.

a) Primer movimiento: Forma sonata.

b) Segundo movimiento: Forma ternaria, escrita siguiendo el patrón de la sonata o sobre todo como un conjunto de variaciones.

c) Tercer movimiento: Puede ser un Minueto o un Scherzo.

Será Beethoven el que opte por la segunda opción, pero el asunto del tercer movimiento merece ser desarrollado de forma más completa posteriormente.

En cualquier caso ambos suelen seguir la estructura A-B-A.

d) Cuarto movimiento: Forma sonata aunque de manera más libre, añadiendo una serie de variaciones denominadas “rondó”.

La sonata fue creada en el siglo XVII y cultivada sobre todo por Bach. La sinfonía ya es posterior, aunque durante el barroco musical ya se utilizaba la palabra sinfonía, pero únicamente para denominar a cualquier conjunto orquestal que funcionara a modo de obertura de alguna suite, misa u oratorio. Es Haydn el que cultiva ya la sinfonía tal y como se entiende hoy día. Posteriormente será Mozart el que desarrolle esquemas similares, hasta llegar por fin Beethoven, con quien la sinfonía se desarrolla rápidamente diluyendo los cánones vigentes para entrar en el romanticismo musical.

Y eso es todo, si llegaste, en tu lectura, hasta este punto, es porque eres un amante de la música.

Ahora bien pasemos a la historia de la Novena Sinfonìa.




Breve Historia de la Novena Sinfonía

En 1817 la sociedad filarmónica de Londres encargó la composición de la sinfonía. Beethoven comenzó a componerla en 1818 y finalizó su composición a principios de 1824.

Beethoven estaba ansioso por estrenar su trabajo en Berlín tan pronto como fuera posible después de terminarlo, dado que pensó que el gusto musical en Viena estaba dominado por compositores italianos como Rossini. Cuando sus amigos y financistas oyeron eso, le motivaron a estrenar la sinfonía en la misma Viena.

Esta fue la primera aparición en escena de Beethoven después de doce años; la sala estuvo llena. Nadie quiso perderse el estreno de la sinfonía y de la que se presumía sería la última aparición pública del genio alemán, y efectivamente así fue: en los tres años siguientes, se recluyó en casa aquejado de diversas enfermedades que lo postraron hasta su muerte.

El público terminó encantado, ovacionando a los músicos.

En la Memoria del Mundo

El manuscrito original de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven es oficialmente reconocido por la UNESCO como parte de la lista del Registro de la Memoria del Mundo.

Sobre Beethoven y la Novena Sinfonía se ha realizado una película titulada "Immortal Beloved". Los dejo con las escenas finales de dicho film: 






El Himno Europeo

La melodía que simboliza a la UE procede de la Novena Sinfonía y fue compuesta en 1823 por Beethoven, que decidió poner música al poema "Oda a la Alegría", escrito por Schiller en 1785.

El himno no solo simboliza a la Unión Europea, sino también a Europa en un sentido más amplio. El poema "Oda a la Alegría" de Schiller expresa la visión idealista de la fraternidad entre los seres humanos, una visión que Beethoven compartía.

En 1972, el Consejo de Europa convirtió el tema "Oda a la Alegría" de Beethoven en su himno. En 1985, fue adoptado por los dirigentes de la UE como himno oficial de la Unión Europea. Sin letra, en el lenguaje universal de la música, este himno es la expresión de los ideales europeos de libertad, paz y solidaridad.

El himno europeo no pretende sustituir a los himnos nacionales de los países de la UE, sino más bien celebrar los valores que todos ellos comparten.

Flashmob

A los de Banco Sabaddell no se les ocurrió nada mejor para celebrar su 130 aniversario que organizar uno en la Plaza de San Roque de Sabadell.


La campaña se desarrolla bajo el lema "Som Sabadell" (Somos Sabadell) rindiendo un sentido homenaje tanto al centenario banco como al pueblo que lo vio nacer. En la organización del flashmob participaron más de 100 personas, siendo los protagonistas la Orquestra Simfònica del Vallès acompañada por los coros Lieder, Amics de l'Òpera y la Coral Belles Arts.

Como curiosidad, la Orquesta Sinfónica del Vallés (habitualmente abreviado como OSV) es una orquesta sinfónica española de titularidad privada (la primera en adoptar esta forma en España como Sociedad Laboral), su sede está lógicamente en Sabadell (Barcelona) y es una de las orquestas más importantes de Cataluña.



Diez mil voces en Japón

La música navideña por excelencia en Japón es la Novena de Beethoven. Tal es así que hay una palabra específica para referirse a ella en japonés: daiku.
 
Dicen los que saben algo del asunto, que la primera vez que en Japón se escuchó la última sinfonía del sordo de Bonn fue durante los años de la Primera Guerra Mundial, cuando un grupo de prisioneros alemanes recluidos en el campo de concentración de Chiba, se lanzaron a recrear su propia aproximación a la partitura coral.

Pero fue tras la otra gran guerra del siglo XX cuando la Novena comenzó a convertirse en una especie de segundo himno en Japón, una música que viene a simbolizar para gran parte de los japoneses un canto de paz y esperanza muy en la línea de los conceptos sintoístas que conforman en ran medida la forma de ser y estar del japonés.

La Performance de "Daiku": "La Novena", de Beethoven con 10.000 coreutas amateurs es un punto culminante cada año en Japón a finales de diciembre. Este es el último movimiento, grabado en el concierto de 2011 en Osaka, ese año dedicado especialmente a la memoria de las víctimas del tsunami desastroso de marzo de ese año.


Los Mupetts

¿Conoces a los muppets, verdad? ¿Te acuerdas de Beaker, el ayudante de laboratorio que sólo pronuncia la sílaba "mi"? Pues por lo visto, a Beaker también se le ocurrió cantar la Oda a la alegría de la Novena sinfonía de Beethoven. El resultado es para matarse de risa. Véanlo:




Y, finalmente, un poco de rock

La versión rock, esta versión se realizó en homenaje a la Unión Europea cuando ganó, en el 2012, el Premio Nobel de la Paz. Un premio que no se merecían pues muchos pa´sises europeos enviaron tropas a Irak para apoyar al inssano de Geoge Bush Hijo.

Al día de hoy, la UE tiene desplegadas una docena de misiones civiles y militares alrededor del mundo para promover la estabilidad (traducción: injerencia militar en otros continenetes)en regiones en conflicto o post-conflicto, desde Bosnia a Afganistán, pasando por la República Democrática del Congo o los territorios palestinos.

Otros puntos negros en su cuenta son el apoyo durante años a las dictaduras del norte de África derrocadas por la primavera árabe.Y ni hablar de las violenta ola de represión de los gobierno neoliberales europeos que arremte contra las masas de desempleados e indignados que tomas las calles para protestar...


Bien, ahora sí, disfruten la Oda a la Alegría en homenaje al Premio Nobel de la Paz...




Y... eso es todo por hoy...

Ggggrrrrr!!!!
(¡Hasta la próxima!)

Leo el León
(Leonardo Sánchez Coello)