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martes, 13 de agosto de 2013

Beethoven - Novena Sinfonía (Himno a la Alegría) y la Unión Europea

Beethoven - Novena Sinfonía (Himno a la Alegría) y la Unión Europea 

 Grrr!!!

Saludos cachorros...

Ya hablamos en un post anterior sobre la quinta sinfonìa (ta, ta, ta, taaaammm). Beethoven escribió nueve sinfonías en total, por lo tanto la novena sinfonía fue la última que compuso este gran maestro. En esta oportunidad vamos a hablar un poco sobre las sinfonías.

El texto que sigue es bastante largo, si deseas te lo puedes saltar. Si solamente deseas escuchar y conocer lo básico sobre la Novena Sinfonía ve directo a "Breve Historia de la Novena Sinfonía".

Esta es la versión de Opera Babes y Andre Rieu:




Introducción

La sinfonía nació en el siglo XVIII, pero llevaba por lo menos un siglo gestándose; su “padre” es Haydn, pero compositores como Albinoni, Corelli, Vivaldi, Bach, etc., fueron decisivos para la aparición de esta nueva forma musical. Si vamos a hablar de una sinfonía en concreto, es aconsejable preparar el terreno, pues no se entiende la sinfonía “coral” de Beethoven sin echar un vistazo a varias formas musicales previas; no se entiende a su autor sin conocer mínimamente a Haydn o Mozart. Antes de empezar con las fechas y datos precisos, es necesario plantearse dos preguntas: qué es una sinfonía y quién fue Beethoven.

¿Qué es una sinfonía?

La sinfonía es en música lo mismo que la novela en literatura.

En el caso de la primera, que es lo que aquí nos ocupa, significa la culminación de un proceso musical de tradición occidental denominado “contrapunto”. Como composición de éxito, es decir con reconocimiento entre compositores y público, surge a principios del siglo XVIII de la mano de Haydn.

Generalmente está estructurada en 3 ó 4 partes denominadas movimientos organizados según la forma musical sonata. Es necesario conocer qué es eso que llamamos “contrapunto”, así como varias formas musicales propias del siglo XVI y XVII anteriores a la sinfonía, pero cruciales para la posterior aparición de ésta.

- Contrapunto: La melodía representa la dimensión lineal de la música; la armonía es su dimensión vertical. Cuando una melodía es entonada por una sola voz o instrumento se denomina música monódica; cuando esa melodía se apoya en un acompañamiento de acordes se produce la combinación de las dos dimensiones, y se denomina música homofónica. Pero al combinar varias líneas melódicas surge la música polifónica o contrapuntística.

Los principios técnicos básicos del contrapunto son:

a) Interés melódico e independencia: Es el empleo de una frase reconocible a la que sigue una imitación en una voz distinta a la original.

b) Interés rítmico: Elemento de marcada independencia en cada una de las voces. El ritmo es tan importante, que muchas veces la imitación del tema principal –lo que sería un actante en el análisis textual– es a menudo más rítmica que melódica.

c) Función del bajo como base de los acordes: Cuanto más complicada es la textura de una pieza contrapuntística, más simple es la base de sus acordes.

- Canon: Es la forma más estricta de imitación contrapuntística. Su principio consiste en la repetición fiel y exacta del tema fundamental por otra voz o voces que le siguen. El número de repeticiones es libre. Hubo una época en que el canon gozó de una gran popularidad, sobre todo en Inglaterra durante el siglo XVII.

Hoy día raramente suele aparecer en piezas de concierto, no así curiosamente en la música popular, donde aún tiene un papel bastante notable.

- Fuga: Tal vez sea la manifestación técnica y artística más madura dentro de la tradición contrapuntística. El problema es que no hay dos fugas que sigan un patrón estructural idéntico, siempre vamos a encontrar diferencias sumamente importantes, de ahí que muchos musicólogos prefieran hablar de “procedimiento fugal”.

Quizá sería mejor, al escuchar una fuga, sustituir la palabra forma por la de textura; de cualquier manera en toda fuga podemos distinguir claramente varias secciones:

a) Exposición: Primera parte de la fuga, donde el tema se expone una o varias veces en cada una de las voces que intervienen.

b) Sección media: Tiene lugar a continuación de la exposición del tema principal y en ella se introducen varios episodios de gran riqueza modulatoria: tonalidad relativa, de subdominante o de dominante. Es frecuente además el uso de pausas con el propósito de hacer más atractiva la aparición reiterada del tema musical.

c) Sección final: Generalmente comienza cundo el tema principal vuelve a la tonalidad inicial de la fuga, entonces entra el final musical, la coda. Así como el canon fue relativamente olvidado, sobre todo a partir de finales del siglo XVIII, con la fuga sucedió todo lo contrario. Muchos compositores la cultivaron como pieza independiente (sobre todo Bach, en su ya imprescindible “Tocata y fuga en re menor”) o integrándola en formas musicales más complejas, como la sonata o la sinfonía.

 - Sonata: Llegamos al primer punto clave de este acercamiento al género musical, pues el denominado período clásico, el formado principalmente por Haydn, Mozart y Beethoven, lleva grabado con fuerza el sello de la forma sonata. Fueron ellos los que más la cultivaron hasta prácticamente diluirla en favor de otras formas musicales entonces emergentes.


La forma sonata consta de tres divisiones básicas:

a) Exposición: Es la presentación del tema principal o sujeto; se divide en dos grupos, caracterizados como masculino y femenino. El primer grupo consta de una melodía corta y concisa de interés rítmico marcado; el segundo grupo, el “femenino”, suele ser más lírico y suele hallarse además en una tonalidad diferente.

b) Desarrollo: El tema antes expuesto alcanza su clímax. El oyente se familiariza con lo que puede denominarse “conflicto dramático”, expresado a través de varios recursos musicales como el empleo de la modulación, el uso de cadencias imperfectas, la tensión dinámica, etc.

c) Recapitulación: Es la última sección, donde se repite el tema principal esta vez modificado técnica y emocionalmente. La variación más importante la encontramos en el tema que antes hemos denominado “femenino”, pues ahora vamos a encontrarlo en la tonalidad de la tónica. Además aquí, como sucedía en la fuga, el conjunto suele finalizar con una coda.

En general, la denominación “sonata” se refiere a una composición instrumental que consta de varios movimientos para uno o más instrumentos, donde a su vez uno o más movimientos están escritos en forma sonata. Dicho movimiento suele ser con frecuencia el primero, lo que a menudo hace que se califique equívocamente a la sonata como “forma de primer movimiento”.

Pero entonces, ¿qué es una sinfonía? 

La respuesta es bien sencilla, no es más que la adaptación a orquesta completa de la forma sonata. Decíamos al inicio de este apartado que la sinfonía –y la sonata– se estructura en tres o cuatro movimientos. Este podría ser el aspecto que tendría una sinfonía común.

a) Primer movimiento: Forma sonata.

b) Segundo movimiento: Forma ternaria, escrita siguiendo el patrón de la sonata o sobre todo como un conjunto de variaciones.

c) Tercer movimiento: Puede ser un Minueto o un Scherzo.

Será Beethoven el que opte por la segunda opción, pero el asunto del tercer movimiento merece ser desarrollado de forma más completa posteriormente.

En cualquier caso ambos suelen seguir la estructura A-B-A.

d) Cuarto movimiento: Forma sonata aunque de manera más libre, añadiendo una serie de variaciones denominadas “rondó”.

La sonata fue creada en el siglo XVII y cultivada sobre todo por Bach. La sinfonía ya es posterior, aunque durante el barroco musical ya se utilizaba la palabra sinfonía, pero únicamente para denominar a cualquier conjunto orquestal que funcionara a modo de obertura de alguna suite, misa u oratorio. Es Haydn el que cultiva ya la sinfonía tal y como se entiende hoy día. Posteriormente será Mozart el que desarrolle esquemas similares, hasta llegar por fin Beethoven, con quien la sinfonía se desarrolla rápidamente diluyendo los cánones vigentes para entrar en el romanticismo musical.

Y eso es todo, si llegaste, en tu lectura, hasta este punto, es porque eres un amante de la música.

Ahora bien pasemos a la historia de la Novena Sinfonìa.




Breve Historia de la Novena Sinfonía

En 1817 la sociedad filarmónica de Londres encargó la composición de la sinfonía. Beethoven comenzó a componerla en 1818 y finalizó su composición a principios de 1824.

Beethoven estaba ansioso por estrenar su trabajo en Berlín tan pronto como fuera posible después de terminarlo, dado que pensó que el gusto musical en Viena estaba dominado por compositores italianos como Rossini. Cuando sus amigos y financistas oyeron eso, le motivaron a estrenar la sinfonía en la misma Viena.

Esta fue la primera aparición en escena de Beethoven después de doce años; la sala estuvo llena. Nadie quiso perderse el estreno de la sinfonía y de la que se presumía sería la última aparición pública del genio alemán, y efectivamente así fue: en los tres años siguientes, se recluyó en casa aquejado de diversas enfermedades que lo postraron hasta su muerte.

El público terminó encantado, ovacionando a los músicos.

En la Memoria del Mundo

El manuscrito original de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven es oficialmente reconocido por la UNESCO como parte de la lista del Registro de la Memoria del Mundo.

Sobre Beethoven y la Novena Sinfonía se ha realizado una película titulada "Immortal Beloved". Los dejo con las escenas finales de dicho film: 






El Himno Europeo

La melodía que simboliza a la UE procede de la Novena Sinfonía y fue compuesta en 1823 por Beethoven, que decidió poner música al poema "Oda a la Alegría", escrito por Schiller en 1785.

El himno no solo simboliza a la Unión Europea, sino también a Europa en un sentido más amplio. El poema "Oda a la Alegría" de Schiller expresa la visión idealista de la fraternidad entre los seres humanos, una visión que Beethoven compartía.

En 1972, el Consejo de Europa convirtió el tema "Oda a la Alegría" de Beethoven en su himno. En 1985, fue adoptado por los dirigentes de la UE como himno oficial de la Unión Europea. Sin letra, en el lenguaje universal de la música, este himno es la expresión de los ideales europeos de libertad, paz y solidaridad.

El himno europeo no pretende sustituir a los himnos nacionales de los países de la UE, sino más bien celebrar los valores que todos ellos comparten.

Flashmob

A los de Banco Sabaddell no se les ocurrió nada mejor para celebrar su 130 aniversario que organizar uno en la Plaza de San Roque de Sabadell.


La campaña se desarrolla bajo el lema "Som Sabadell" (Somos Sabadell) rindiendo un sentido homenaje tanto al centenario banco como al pueblo que lo vio nacer. En la organización del flashmob participaron más de 100 personas, siendo los protagonistas la Orquestra Simfònica del Vallès acompañada por los coros Lieder, Amics de l'Òpera y la Coral Belles Arts.

Como curiosidad, la Orquesta Sinfónica del Vallés (habitualmente abreviado como OSV) es una orquesta sinfónica española de titularidad privada (la primera en adoptar esta forma en España como Sociedad Laboral), su sede está lógicamente en Sabadell (Barcelona) y es una de las orquestas más importantes de Cataluña.



Diez mil voces en Japón

La música navideña por excelencia en Japón es la Novena de Beethoven. Tal es así que hay una palabra específica para referirse a ella en japonés: daiku.
 
Dicen los que saben algo del asunto, que la primera vez que en Japón se escuchó la última sinfonía del sordo de Bonn fue durante los años de la Primera Guerra Mundial, cuando un grupo de prisioneros alemanes recluidos en el campo de concentración de Chiba, se lanzaron a recrear su propia aproximación a la partitura coral.

Pero fue tras la otra gran guerra del siglo XX cuando la Novena comenzó a convertirse en una especie de segundo himno en Japón, una música que viene a simbolizar para gran parte de los japoneses un canto de paz y esperanza muy en la línea de los conceptos sintoístas que conforman en ran medida la forma de ser y estar del japonés.

La Performance de "Daiku": "La Novena", de Beethoven con 10.000 coreutas amateurs es un punto culminante cada año en Japón a finales de diciembre. Este es el último movimiento, grabado en el concierto de 2011 en Osaka, ese año dedicado especialmente a la memoria de las víctimas del tsunami desastroso de marzo de ese año.


Los Mupetts

¿Conoces a los muppets, verdad? ¿Te acuerdas de Beaker, el ayudante de laboratorio que sólo pronuncia la sílaba "mi"? Pues por lo visto, a Beaker también se le ocurrió cantar la Oda a la alegría de la Novena sinfonía de Beethoven. El resultado es para matarse de risa. Véanlo:




Y, finalmente, un poco de rock

La versión rock, esta versión se realizó en homenaje a la Unión Europea cuando ganó, en el 2012, el Premio Nobel de la Paz. Un premio que no se merecían pues muchos pa´sises europeos enviaron tropas a Irak para apoyar al inssano de Geoge Bush Hijo.

Al día de hoy, la UE tiene desplegadas una docena de misiones civiles y militares alrededor del mundo para promover la estabilidad (traducción: injerencia militar en otros continenetes)en regiones en conflicto o post-conflicto, desde Bosnia a Afganistán, pasando por la República Democrática del Congo o los territorios palestinos.

Otros puntos negros en su cuenta son el apoyo durante años a las dictaduras del norte de África derrocadas por la primavera árabe.Y ni hablar de las violenta ola de represión de los gobierno neoliberales europeos que arremte contra las masas de desempleados e indignados que tomas las calles para protestar...



Bien, ahora sí, disfruten la Oda a la Alegría en homenaje al Premio Nobel de la Paz...





Y... eso es todo por hoy...

Ggggrrrrr!!!!
(¡Hasta la próxima!)

Leo el León
(Leonardo Sánchez Coello)



sábado, 6 de agosto de 2011

Beethoven - La victoria de Wellington (Sinfonía de la Batalla)

Beethoven - Wellingtons Sieg (La victoria de Wellington)

Grrr!!! (rugido de bienvenida)


Saludos cachorros

Ahora estamos en vacaciones de Fiestas Patrias y estoy seguro que muchos de ustedes aprovechan el tiempo libre para ver películas en la televisión ¿verdad?

Es muy probable que ustedes hayan visto no una sino muchas películas bélicas (películas sobre guerras), es muy obvio que se puede llevar una batalla al cine... pero ¿se podría llevar una batalla a la música? Pues, sí, sí se puede. Beethoven los hizo con la famosa batalla de Vittoria, batalla a la que Beethoven llamaría La victoria de Wellington.

Un poco de historia: Inglaterra no quiere a Napoleón



Desde 1789, Francia se había visto envuelta en la Revolución, y tras llegar al gobierno en 1799, Napoleón se había hecho de facto con el poder en Europa.

El gobierno británico no veía con buenos ojos el poder que Napoleón iba acrecentando día a día y buscaba opciones para terminar con la amenaza de Napoleón, y el conde de Wellinfton ayudó a obtenerlas.

Es 1813 y España estaba bajo dominio francés. Los ingleses llegaron en ayuda de los españoles, pero ojo que no era una ayuda desinteresada al pueblo español, la verdad de la milanesa era que a los ingleses no les convenía PARA NADA que los franceses (ni su Constitución ni ideas democráticas burguesas, lo más avanzado y progresista de la época) continuen en suelo español, el objetivo era devolverle el poder a Fernando VII. Y el conde de Wellington, junto a tropas inglesas) se ofreció a comandar las fuerzas que liberen a España de Francia y Napoléon.

Y, en honor a la verdad, las tropas francesas estaban bastante desmoralizadas pues la guerra de Napoleón se desarrollaba, paralelamente, en otor frente: Rusia. Y las cosas en Rusia, definitivamente, no marchaban bien para Francia. Además los franceses estaban hambrientos y con pocas armas. Por ello el 21 de junio de 1813 la victoria fu fácil para Wellington y su equipo que no sólo contaba con ingleses sino también con españoles y portugueses.

Viena tampoco quiere a Napoleón

Cuando a fines de julio llegó la noticia a Viena, Johann Nepomuk Mälzel encargó a Ludwig van Beethoven la composición de una obra sinfónica con motivo de este hecho. Nepomuk Mälzel era amigo de Beethoven y un gran inventor también, él fue el que creo diversos instrumentos musicales especiales para Beethoven que, por aquellos años, ya empezaba a quedarse sordo.

Beethoven había sino en su juventud un gran admirador de Beethoven y de las ideas burguesas de la nueva Francia. Eran años en que las potencias monárquicas europeas se habían aliado para derrotar a la Francia revolucionaria. En una deslumbrante campaña en el norte de Italia, en la que el ejército austríaco fue derrotado, adquirió notoriedad Napoleón Bonaparte, que se convirtió en un ídolo entre los sectores progresistas. De esta época son la Sonata para piano n.º 8, llamada Patética, y la Sonata para piano n.º 14, llamada Claro de luna. Su Tercera Sinfonía, llamada la Eroica, estaba escrita en un principio en «memoria de un gran hombre», Napoleón, que era visto en ese momento como un liberador de su pueblo. Cuando se declaró a sí mismo Emperador, Beethoven se enfureció y borró violentamente el nombre de Napoleón de la primera página de la partitura.

Y Beethoven, ahora convertido en un furibundo anti bonapartista acogió el encargo de su amigo, el inventor, con gran regocijo y estímulo. Y el producto fue La victoria de Wellington (Wellingtons Sieg, Opus 91) o "Die Schlacht bei Vitoria" o "Siegessymphonie". Obra que se inicia así:

 


¿Y dónde está la batalla? Pues aquí:

0:00 Tambores y trompetas en el lado inglés
0:41 Marcha británica
1:20 Tambores y trompetas en el lado francés
1:54 Marcha francesa: Marlborough ("porque es un buen compañero..")
2:44 Convocatoria a la batalla
3:08 Batalla: Allegro
5:02 Tormenta de amrzo: Allegro assai
7:00 Andante

¡Genial! Desde cualquier punto de vista. Pero a Beethoven no le gustó mucho el resultado, empezó a componer esta sinfonía con entusiasmo, pero al poco rato ya el trabajo le empezó a parecer monótono e intrascendente, parece que sólo culminó esta obra para complacer a su amigo al inventor pues al finalizarla exclamó: ¡Es una estupidez! No obstante la obra fue de una popularidad enorme en su época.
Esta sinfonía trae innovaciones, por ejemplo para interpretarla se necesita artillería pesada, para que la obra se interprete e acuerdo al original se deberían alternar con la música ¡193 disparos de cañón!

¡Grande Beethoven, Grande!!!

P.D. Con la obertura 1812 de Piotr Ilitch Tchaïkovski y La Batalla de los Hunos de Franz Liszt, La Victoria de Wellington forma parte de las obras que conmemoran una gran batalla militar.

Otra P.D. El himno francés que entona se llama Marlbrough s'en va-t-en guerre, canción que data de 1709 y que es enormemente popular y no sólo en Francia. Tal vez si les damos la traducción comprendan, la traducción del francés al español es Mambrú se fue a la guerra, una marcha militar (convertida en canción de cuna conocida) en todo el mundo occidental:


Si tienes más de 40 seguro que te sabes las letras:

Mambrú se fue a la guerra,

¡qué dolor, qué dolor, qué pena!,
Mambrú se fue a la guerra,
no sé cuando vendrá.
Do-re-mi, do-re-fa,
no sé cuando vendrá.

Vendrá para la Pascua,
chibirín, chibirín, chin chin,
vendrá para la Pascua
o para Navidad.
Ja ja ja, ja ja ja,
o para Navidad.

Si quieres saber más sobre Mambrú visita la Wikipedia y descubre las innumerables versiones de esta bella melodía.

Y si eres mayor de 40 existen dos acontecimientos, con altas probabilidades, que te deben de suceder:

1. Ya eres papá (o mamá) y

2. Tus hijos pequeños deben de ignorar completamente esta canción.

Bien, para que la cantes, junto con tus hijos te dejo el karaoke de Mambrú:



Ahora si me voy....

Grrrrr!!!!
(rugido de despedida)

leoysusleones@hotmail.com

miércoles, 16 de febrero de 2011

Beethoven - Para Elisa

Para Elisa - Beethoven

Grrrrr!!!! Saludos cachorros ¿han estado estudiando sus lecciones? Espero que sí, ya se acaban las vacaciones y pronto iniciaremos un nuevo año escolar, y así seguiremos año tras año, hasta que dejen de ser cachorros y puedan rugir tan fuerte como yo: Ggggrrrrrr!!!

En esta ocasión vamos a hablar, nuevamente de Beethoven y de una de las obras más conocidas: "Para Elisa", pero antes dos aclaraciones:


1º "Para Elisa" en realidad debería ser "Para Teresa" y


2º Beethoven no escribió "Para Elisa"(al menos, no como la conocemos)


¿Cómo dijo profesor Leo? ¡Esto es un enredo! No se preocupen cachorros. Veamos esto poco a poco:


1º "Para Elisa" en realidad debería ser "Para Teresa"


En 1810, Ludwig van Beethoven acudió a un recital que iba a ejecutar, según le aseguraron, un prodigio de la música. Se trataba de una niña llamada Teresa, la cual tenía fama de precoz pianista que, en efecto, deslumbró a todos los presentes… hasta que llegó el momento de interpretar una pieza del compositor alemán.

La pequeña se aturdió tanto que se vio incapaz de tocarla y abandonó la sala entre sollozos. Beethoven corrió tras ella y le preguntó el porqué no había podido seguir con su pieza. Teresa, limitó a excusarse asegurando que todas las composiciones eran muy difíciles. Para sosegarla, el músico, prometió componerle una sonata sólo para ella.Y así fue, al día siguiente, la joven pianista recibió una partitura inmortal. Se titulaba “Para Teresa” (Recuerdos del 27 de abril de 1810).


La pieza ha pasado a la historia bajo el título de “Para Elisa”, pero no se sabe bien si por error de algún copista o por la mala caligrafía del genial compositor.
Aunque la vida amorosa de Beethoven es algo confusa y bastante desconocida, algunos indicios apuntan a que la precoz pianista no era otra que Teresa Malfatti, de la que años después, al reencontrarla, se enamoró y quiso contraer matrimonio, siendo rechazado por la inspiradora de una de las sonatas más famosas de la historia de la música.

Según una antigua teoría de Max Unger, la pieza debería su popular nombre a la confusión de Ludwig Nohl a la hora de transcribir el manuscrito original. Debido a la mala legibilidad de la dedicatoria, donde parecía estar escrito «Elise» debería leerse, en realidad, «Therese». Así, la bagatela en realidad es «Para Teresa» («Für Therese»)
.

“Para Elisa” no es mencionada en los catálogos de composiciones beethovenianas, ni tampoco en el catálogo de Lenz, que es muy meticuloso, pero aseguran sus estudiosos que no hay dudas con respecto a la autenticidad de esa hermosa página musical. Pero... antes de continura con nuestro relato, mejor escuche Fur Elise en manos de Ivo Pogorelich...


Fur Elise - Ivo Pogorelich




2º Beethoven no escribió "Para Elisa"(al menos, no como la conocemos)

Un musicólogo italiano llamado Luca Chiantore ha demostrado que la pieza pianística conocida como Para Elisa, una de las más célebres de todos los tiempos, no la compuso Beethoven. O no la compuso tal y como nosotros la conocemos. Según sus investigaciones, el musicólogo alemán Ludwig Nohl fue quien tras la muerte del sordo de Bonn tomó sus apuntes (Para Elisa es sólo una hoja de álbum, es decir, una obrita que no forma parte de nada ni está relacionada con ninguna otra partitura; de hecho, figura fuera de catálogo) y reelaboró la pieza hasta la darle la forma actual. Por cierto, por si les interesa tienen la partitura aquí.

No es la primera vez que pasa, ni siquiera la primera vez que sucede con una obra famosa. El Adagio de Albinoni, por ejemplo, es una obra casi enteramente escrita por Giazotto a partir de unos pocos apuntes del veneciano.

A menudo la historia se reescribe a medida que aparecen nuevas pruebas. escuchemos la versión de Richard Clayderman de "Para Elisa"...

Fur Elise - Clayderman



Las obras más conocidas de Beethoven


"Para Elisa" es, junto con la
Sonata op. 27 n.º 14 «Claro de luna» y el primer movimiento de la Quinta Sinfonía, una de las más conocidas piezas de Beethoven, sin olvidar el cuarto movimiento (presto, la Oda a la Alegría) de la Novena Sinfonía.

Fur Elise - Zack Kim




Y eso es todo amigos. Nos vemos en breve con mucha más música clásica.


Grrr!!!


Leo el León
Jefe de la manada

leoysusleones@hotmail.com

sábado, 24 de julio de 2010

Beethoven - Claro de Luna

Beethoven - Claro de Luna

Grrr!!!

Saludos cachorros

Soy YO. Regresé después de muchas lunas. La verdad estaba con los horarios al límite. Ahora que dispongo de unos días libres, debido a los feriados por fiestas patrias en el Perú, dedicaré más tiempo a este blog, que más que un blog es una pasión a la música clásica (y al mismo tiempo una forma de contagiar esta pasión en todos vosotros, Grrr!!!). 

Bueno, vayamos a lo nuestro, la música clásica.

La leyenda de Claro de Luna

El origen de esta melodía no esta del todo esclarecida. Pero sumando los datos que he podido obtener, me encuentro en condición de poder contarles la historia de "Claro de Luna", una historia romántica y triste.

Pero primero los invito a escuchar Claro de Luna (o Sonata para piano Nº 14), con Wilhelm Kempff, pianista y compositor alemán.





Nuestro amigo Beethoven había cumplido los treinta años y ya era un músico reconocido, acababa de componer su Primera Sinfonía y se ganaba la vida enseñando música a jóvenes de la aristocracia de Viena. Hasta aquí todo bien ¿no es cierto? Pero Beethoven era aun soltero, y buscaba con ansías una dama que lo acompañase y comprendiese, y sobre todo que lo comprendiese por que este señor tenía un carácter que ahora los psicólogos llamarían bipolar, es decir era una persona de reacciones violentas y explosivas, y al mismo tiempo una personalidad muy cercana a tener constantes, y profundas depresiones. No señores, Beethoven no tenía en absoluto un caracter agradable.

Se inicia un romance

Es en 1801 que es invitado a enseñar clases de música a la condesa Giulietta Guicciardi, joven de 16 años pero muy dedicada (y obstinada) por aprender el piano. La dama acababa de llegar de Italia, Beethoven confiesa en una carta la impresión que le causo conocer a esta joven:  

Contemplar de cerca aquél espectáculo que se había reflejado en mis ojos, tras ser presentado, hízome turbar hasta casi perder el equilibrio. Acababa de conocer a Guilietta Guicciardi, la musa que inspiraría a partir de aquel momento tantas y tantas veces la música que llevaba impresa en mis entrañas... Era bellísima hasta la médula, con unos ojos azules intensos, morena pero pálida, con el cabello corto como se llevaba en aquélla época, Desde aquel instante en que la conocí, llegué a creer que quizá alcanzase la felicidad plena en su compañía, en el supuesto de que mi amor fuese correspondido por mujer de tamaña belleza misteriosa.

Pero eso noes todo, al parecer Beethoven era correspondido:

El tiempo transcurría y, paulatinamente, noté que mi musa inspiradora se sentía también atraída hacia mí. Sin ninguna duda, no me importaba poder hacerla mi esposa aún cuando sólo contaba dieciséis primaveras. Sin embargo, cuando el amor correspondido por Julieta me colmaba de toda dicha, no tardé en darme cuenta de que, tras ese rostro de ensueño, esos ojos que destapaban el tarro de las esencias más puras, en definitiva, de aquella figura celestial, se ocultaba un arma de doble filo. Cuando el hechizo había sacudido mi mente hasta la locura, Julieta empezó a mostrar su verdadero yo. Vanidad, egoísmo y dominio salieron a flote, destrozando la magia que me embargaba, el poder que mi ser experimentaba, convirtiéndolo todo en el fin de una quimera. Sin embargo, aún continuaba amándola, incluso a pesar de sus continuos intentos de controlar hasta el último de mis pasos. Irritación y desolación invadieron nuestros encuentros, con el fantasma de la destrucción asomando por la puerta. 

¡Vaya! ¡Por lo visto Beethoven no sólo sabía escribir buenas música, sino también buenas cartas!

Empiezan las dificultades

Beethoven, espíritu atormentado y enamorado, no imaginaba lo que pronto sucedería:

Finalmente, ocurrió lo que jamás tenía que haber sucedido. El conde de Gallenberg, director de la Ópera de Viena, fue la marioneta que sirvió a la inconsecuente Julieta para saldar sus cuentas, para consumar su venganza por no lograr dominar mi voluntad, mi espíritu con aroma de libertad. Fui testigo de aquella boda, de aquel horror desgarrador, del fin de mis esperanzas más soñadas. 

Con algo más de rigor debemos de complementar esta versión, En aquella época las convenciones sociales eran sumamente estrictas (o elitistas, para ser más exactos), y estaba prohibido a cualquier dama de sociedad fijarse en un plebeyo. A través de diversos documentos sabemos que la petición de mano de Beethoven fue rechazada por el padre de la condesa por que el músico no tenía empleo estable, ganaba una miseria y no tenía ningún título nobiliario.

Y, para colmo de males, nuestro héore empiza a quedarse sordo justo en aquel año ¡y quedarse sordo es lo peor que le puede pasar a un músico! Dejemos que el mismo Beethoven concluya la historia:

Entonces, aquella sonata empezó a cobrar vida en mi interior, hasta que las manos se encargaron de transportar al piano las sensaciones que brotaban en forma de música. "Claro de luna", mi adagio "Claro de luna", había nacido. Ninguna de mis sonatas recreó mejor un pasaje importante de mi vida, ni siquiera las ocho sinfonías que llevo compuestas en el momento de escribir estas palabras. 

Y la carta concluye así:

Sí, yo, Ludwig Van Beethoven, he querido contar esta historia, cuando ni siquiera sé si podré terminar mi novena sinfonía. Aquél lejano año de 1802 comenzó mi triste enfermedad, la sordera, y ahora, a mis 54 años, sólo espero que algún día mi historia pueda ver la luz, y que mi música logre penetrar en lo más hondo del corazón de las generaciones venideras.
Sí, amigo. Lo lograste

Disfruten esta obra fruto de un amor que nunca llegó a cristalizarse.



Richard Clayderman, pianista francés,  también tiene su versión de Claro de Luna, gracias a Clayderman, y muchísmimos otros músicos contemporáneos, Claro de Luna es una de las melodías más conocidas en todo el planeta. Y una de las melodias más bellas de al música clásica.


Y antes de despedirme contéstenme, qué les gustó más ¿la historia o la melodía?

Grrr!!!
(Hasta luego)

viernes, 23 de octubre de 2009

Beethoven - La Quinta Sinfonía: Cuando el Destino toca tu puerta

Beethoven - la Quinta Sinfonía o Cuando el Destino toca tu puerta

Saludos:

Antes de iniciar el post quisiera hablarles de la Electric Ligth Orchestra (ELO). ELO fue una banda de rock británica con una trayectoría que se inició en 1971 y terminó en 1986.

En 1973 el grupo publicó su segundo álbum, ELO 2, el cual incluyó una versión del tema de Chuck Berry "Roll Over Beethoven", donde anunciaban que el rock & roll pasaría a ocupar el lugar de la música clásica. Esta canción produjo el primer gran éxito del grupo en Estados Unidos.

¿Y qué tienen de maravilloso este tema? Pues el tema se incia, y culmina con el famoso ta-ta-ta- taaam (que se repite dos veces), tal vez la melodía más conocida de toda la música clásica. El ta-ta-ta taaam se escribe así en el pentagrama:



Los círculos negros se leen ta-ta-ta y el círculo blanco se lee taaam. O sea todo junto ta-ta-ta taaam (y vuelva a repetrilo). 

Escuchen la versión Electro Ligth, el violín de la banda es, simplemente, sensacional:


La Quinta Sinfonía

Las primeras notas de esta sinfonía se han convertido en sinónimo de la música clásica.

Disfrute el primer movimiento de la Quinta Sinfonía de Beethoven, interpretado por la Filarmónica de Berlin, dirige von Karajan; bueno el video fue borrado de YouTube, así que les dejo este, dirigido por Leonard Bernstein:



Cuando Beethoven la compuso ya estaba llegando a los 40 años, su vida personal estaba marcada por la angustia que le causaba el aumento de su sordera; pese a esto, había entrado ya en un imparable proceso de “furia creativa". Europa estaba marcada decisivamente por las guerras napoleónicas, la agitación política en Austria y la ocupación de Viena por las tropas de Napoleón en 1805.

En 1808, Beethoven compone la Quinta Sinfonía (Op. 67). Esta sinfonía en do menor destaca principalmente por la construcción de los cuatro movimientos basados en cuatro notas (tres corcheas y una negra), las cuales abren la obra y retornan una y otra vez dando a la sinfonía una extraordinaria unidad. Para el músico significaban "la llamada del destino". El segundo movimiento es un hermoso tema con variaciones. El tercer movimiento, scherzo, comienza misteriosamente y prosigue salvajemente en los instrumentos de viento-metal con una forma derivada de la "llamada del destino"; un pasaje tejido por los pizzicato de los instrumentos de cuerda se encadena sin pausa con el triunfal cuarto movimiento, allegro, y que posee una destacada coda. Los románticos admiraron mucho esta obra y las tres corcheas con una negra del inicio son quizá la firma más personal de Beethoven.

Beethoven decía, refiriéndose a la Quinta Sinfonía que así el destino llama la puerta (es lógico pensar que Beethoven se refiría al pa-pa-pa pam del inio de su obra como una enigmática mano que toca a una puerta). Por ello a esta composición también se le conoce como la Sinfonía del Destino.

No entusiasmó (en un inicio)

Hubo poca respuesta crítica en el estreno, que tuvo lugar en condiciones adversas. La orquesta no tocó bien - sólo tenía un ensayo antes del concierto - y en un punto, debido a un error de uno de los músicos en la Fantasía coral, Beethoven tuvo que detener la ejecución y comenzar nuevamente. La sala de conciertos era muy fría, y la longitud del programa terminó por agotar al público. Sin embargo, un año y medio después, otra ejecución generó una crítica entusiasta de E.T.A. Hoffmann en el Allgemeine Musikalische Zeitung. Describió la música con imágenes dramáticas:

Luces radiantes son lanzadas hacia la profunda noche de esta zona, y entonces advertimos en las sombras gigantescas que, oscilando hacia adelante y hacia atrás, se acercan hacia nosotros y destruye todo lo que hay dentro de nosotros excepto la angustia de la eterno anhelo - un anhelo que en cada placer que surge en sonidos jubilosos termina por hundirse y sucumbir. Sólo a través de este dolor, que, mientras va consumiendo mas no destruyendo al amor, a la esperanza y la alegría, intenta hacer estallar nuestros pechos con un lamento total lleno de voces de todas las pasiones, y vive en nosotros y somos cautivados por los guardianes de los espíritus.

Música disco




A fines de lo setentas se inició la fiebre de la música disco, una película es el ícono indiscutible de aquella época Fiebre de Sábado por la Noche, con un sound track de ensueño y con el baile inovidable de John Travolta.

Pues bien, en el soundtrack se incluyó un tema de Walter Murphy, un tema que sonó mucho, demasiado. Aquí lo tienen:




¡Gran tema! ¿No creen? Pero mejo es la versión en...

Heavy Metal

¿Y quién dice que no se puede alcanzar virtuosismo con la guitarra eléctrica? Un claro ejemplo es el sueco Yngwie Malmsteen quien también sacó a la luz su propia versión de la Quinta Sinfonía:


Malmsteen es conocido debido a su velocidad de ejecución dentro del estilo heavy metal y metal melódico. Su técnica lo llevó a incorporar elementos de la técnica de digitación del violín al estilo de Niccolò Paganini y Antonio Vivaldi, así como fragmentos estilísticos melódicos y armónicos barrocos.

Fue de este modo el precursor del denominado Metal neoclásico. Sus siguientes discos son mezcla de temas instrumentales y cantados, siempre en la misma línea clásica.

El mundo de la música es realmente sorprendente.

Bonus Track:

La Quinta Sinfonía de Beethoven se fusiona con el Mambo N° 05 de Pérez Prado... ¡no se lo puede perder!



Hasta pronto:

Leonardo Sánchez Coello
leonardo.sanchez.coello@gmail.com

jueves, 4 de diciembre de 2008

Beethoven - La Marcha Turca (de las Ruinas de Atenas) y El Chavo del Ocho

Beethoven - La Marcha Turca (de las Ruinas de Atenas) y el Chavo del Ocho

Saludos. Todos los que vivimos en América Latina compartimos muchas cosas en común. Por ejemplo compartimos todos el subdesarrollo (eufemismo para no decir que nuestras economías son dependientes de otors países), pero no, no vamos a hablar de economía ni de politica (al menos no por ahora, jejeje).

También la gran mayoría de naciones de América estuvimos tres siglos bajo dominio español, y el idioma, que otrora nos impusieran los invasores, es ahora factor de cohesión. Otro elemento en común es El Chavo del Ocho una serie mexicana, producto de Roberto Gómez Bolaños (alías Chespirito). ¿Quién de nosotros no ha visto un capítulo de esta serie cómica clásica? Sobre todo la canción del inicio es inconfundible...



Jean-Jacques Perrey

Pues bien existe un genio detrás de esta melodía, se trata de
Jean-Jacques Perrey, músico francés de música electónica. El compuso The Elephant Never Forgets, tema incluido en el álbum Moog Indigo (1970). Roberto Goméz Bolaños, Chespirito, toma el tema y lo convierte en la introducción de su famoso progrma El Chavo. Esta es la versión completa de The Elephant Never Forgets:


Beethoven

Bien, pero detrás del genio de
Jean-Jacques Perrey estaba el genio de Beethoven, uno de los músicos más grandes de todos los tiempos, y su gran composición La Marcha Turca. La Marcha Turca es la composición OP:113 Nº4 del celebre compositor alemán Ludwig van Beethoven, escrita en 1811, es un homenaje a la obra "Las ruinas de Atenas".

Escuchen la versión que interpreta un prodigio de nuestra época: Evgeny Kissin al piano, es fabuloso, extraordinario. Disfruten:


¡Vaya! Este es el post más curioso que he escrito hasta ahora. Sin duda la música clásica se encuentra hasta en los lugares más insospechados. ¡Y nos lleva por misteriosos caminos!

Saludos:

Leonardo Sánchez Coello
Profesor de Educación Primaria
leoysusleones@hotmail.com